Vida diaria... Miserables…
COLUMNA | | 2017-11-21 | Rosa Elena González


Les pagamos a un montón de personajes que dicen ser nuestros representantes populares, nos sobran los líderes que juran trabajar por sus agremiados y ni que decir de los presidentes de partidos políticos que no se cansan de gritar que abanderan las causas de los que menos tienen pero en realidad no son más que un puñado de miserables.

Mire, resulta que con bombo y platillo la Comisión Nacional de Salarios Mínimos anunció un miserable aumento que más que alegría causó indignación entre los asalariados.

¿Y quién cree que salió a manifestarse por tal burla?, acertó, no se vio a ningún Diputado o Senador de ningún color, tampoco aparecieron en escena los líderes obreros, menos a los presidentes de partidos políticos, todos están callados.

Los Diputados federales y Senadores brincan en este momento en una pata, ellos están la mar de contentos con su bono de marcha, aguinaldos y ganancias de sus acuerdos perversos, mientras que los dirigentes obreros seguramente andan viendo como ofertar a sus agremiados, digo, ya ve que habrá elecciones y se mueven para lograr conservar sus puestos políticos, y a los presidentes de los partidos políticos pues no les exija tanto, a ello no se les puede pedir mucho traen sus propias guerras por el poder, el pueblo es lo que menos les importa en estos momentos.

Ocho miserables pesos aumento el salario mínimo, no alcanzará siquiera para un kilo de tortillas, hasta pareciera que los próceres del poder quieren al pobre pueblo desaparecer.

El raquítico aumento no es más que una burla para el pueblo, más cuando casi al mismo tiempo anunciaron se registrarán grandes incrementos en el costo de los combustibles y energía eléctrica.

¿Usted cree que una familia promedio puede sobrevivir con casi 600 pesos a la semana?, obviamente no, lo peor es que tres veces esa cantidad se la gasta un político en una sola comida.

La burla al pueblo con el raquítico incremento al salario mínimo, las promesas incumplidas de ENRIQUE PEÑA NIETO cuando prometió que en el 2015 bajaría la energía electica y ya no se tendrían más gasolinazos, el aumento a la canasta básica, entre otras afrentas de las altas luminarias del poder a los mexicanos de a pie, las debe tener bien presentes la ciudadanía el próximo año en el que seguramente muchos de esos políticos o liderzuelos, que hoy no son salir a levantar la voz y manifestarse para defender los intereses del pueblo, andarán nuevamente pidiendo que la ciudadanía les dé un voto de confianza.

Esos miserables que hoy no ven ni escuchan el clamor del pueblo seguramente en cuatro meses andarán prometiendo hasta las perlas de la virgen, jurando pelearan para que se acorte la brecha de la desigualdad y será entonces cuando el ciudadano les regrese la moneda, que ni los vea ni los escuche y, claro, tampoco les dé el voto de confianza porque está por demás visto que esos personajes ya instalados en el poder se olvidan de sus promesas y solo rezan para su santo.

Así como son las altas luminarias del poder federal, nuestros flamantes Diputados y Senadores, más los lidercillos obreros, igual son sus raquíticos aumentos al salario mínimo, MISERABLES.